Voces desde Postville

June 3, 2008

Declaración de Solidaridad con los Guatemaltecos Detenidos en la Redada de
ICE en Postville, Iowa

14 de mayo, 2008

 

La siguiente declaración puede atribuirse a: Amalia Anderson, Carlos
Ariel, Axel Fuentes, Ana Nájera Mendoza, Reginaldo Haslett Marroquín,
Pedro Sosa

“Nadie merece ser sometido a arrestos, detención o exilio de manera
arbitraria”.
   Artículo 9, Declaración Universal de los Derechos Humanos

Como Guatemaltecos (por nacimiento y por origen de nuestros ancestros) y
ahora viviendo en los Estados Unidos, condenamos muy enfáticamente  la
redada que se llevó a cabo en Postville, Iowa, y que ha sido
históricamente la más grande que se haya visto en un solo lugar de los
Estados Unidos.  De los 390 trabajadores detenidos, según nos informan,
cerca de 300 son de Guatemala.

De acuerdo con las estadísticas de las Naciones Unidas, más de 125
millones de personas en muchas partes del mundo viven y trabajan fuera de
sus países de origen. La migración humana es un fenómeno mundial empeorado
por la guerra, la persecución, la desigualdad económica y social, los
desastres ecológicos y la pobreza. La migración internacional continuará
hasta que se eliminen las causas subyacentes que han forzado a la gente a
abandonar sus países de origen.

Como Guatemaltecos, estamos muy familiarizados con las violaciones a los
derechos humanos y el impacto tan duradero que tienen. Durante los 36 años
de guerra civil en Guatemala 200,000 personas han muerto o desaparecido y
un millón y medio de personas se vieron forzadas a desplazarse a otras
partes del país o a salir del país.  Con financiamiento y entrenamiento de
los Estados Unidos se sostuvo la guerra civil – dejando al país en una
situación caótica y forzando a muchos guatemaltecos a huir.  Tanto los que
podemos firmar públicamente esta carta, como nuestros hermanos y hermanas
que están en los centros de detención y no la pueden firmar, venimos a los
Estados Unidos huyendo de los efectos de la guerra civil de décadas,
financiada por los Estados Unidos.  Ahora que más de 300 guatemaltecos
esperan en una cárcel de Iowa, te queremos pedir que nos acompañes en
nuestra pena y aflicción, y que protestes por esta ironía tan obvia.

De acuerdo con la constitución de los Estados Unidos, todas las personas
que residan en este país, independientemente del estado migratorio, tienen
derecho al debido proceso legal.  A pesar de que en los Estados Unidos nos
hemos comprometido a acatar los principios de democracia y justicia,
cientos de personas están siendo detenidas, y a menudo no se les da acceso
a abogados ni se les permite comunicarse con sus familias.  Muchos temen
la terrible posibilidad de ser regresados a un lugar que quizá ya no
reconocen como su hogar, o a un lugar en el que no podrán ganar lo
suficiente para sobrevivir.  En el caso de Guatemala, no debemos olvidar
los desafíos adicionales de volver a un país que ha sido devastado por las
décadas de guerra civil.  En la política de Estados Unidos de detener y
deportar a la gente no se toman en cuenta estas realidades.

Las recientes redadas de Postville hacen surgir de nuevo estas preguntas
sobre el papel que juega constantemente el gobierno de los Estados Unidos
en las vidas de los guatemaltecos. Sin embargo, a diferencia de lo que
pasaba en los años de guerra, ¡Ahora tenemos la oportunidad de hacer
prevalecer los valores fundamentales de democracia y justicia en los
Estados Unidos!  A nombre de nuestros hermanos y hermanas que están
detenidos, queremos hacer un llamado para que su trato sea transparente,
justo y humano, de acuerdo con nuestras normas constitucionales de un
debido proceso legal e igualdad de protección. Creemos que todos los seres
humanos en este país tienen derecho a que se les trate con dignidad y
respeto, aun en situaciones de detención o arresto. Aunque nada puede
subsanar la destrucción causada por décadas de guerra civil en Guatemala,
se nos presenta ahora un momento para que nos mantengamos firmes y no
permitamos que continúe el legado de nuestro gobierno, ni en el presente
ni en el futuro.  ¡Compañeros Guatemaltecos, únanse a nosotros!


Words from Postville

June 3, 2008

“No one should be subjected to arbitrary arrests, detention or exile”.

Article 9, Universal Declaration of Human Rights

“ Everyone has the right to liberty and security of person. No one shall
be subjected to arbitrary arrest or detention. No one shall be deprived of
his liberty except on such grounds and in accordance with such procedure
as are established by law.”

                                                Article 9, International
Covenant on Civil and Political Rights

As Guatemalans (by birth and by family origin) living in the United States
we strongly condemn the Postville, Iowa raid–the largest single-site
enforcement operation of its kind in the history of the United States.  Of
the 390 workers reportedly detained, nearly three hundred are from
Guatemala.

According to statistics from the United Nations, over 125 million people
throughout the world live and work outside their countries of origin.
Human migration is a global phenomenon fueled by war, persecution,
economic and social inequality, environmental disaster, and poverty.
International migration will continue until the underlying causes forcing
people from their homelands are eliminated.

As Guatemalans, we are too familiar with Human Rights violations and their
lasting effects. During our country’s 36-year long civil war: 200,000
people were killed or disappeared and as many as 1.5 million people were
displaced internally or forced to flee the country.  U.S. funding and
training underwrote the war – leaving the country in shambles and forcing
many to leave.  Those of us able to publicly sign this letter and our
brothers and sisters sitting now in detention centers and unable to sign
this letter, came to this country fleeing the effects of the U.S. funded,
civil war.  As over three hundred Guatemalans now sit in detention in
Iowa, we ask you to grieve with us and protest the obvious irony.

According to the U.S. Constitution, all people residing in the United
States, regardless of their immigration status, are entitled to due
process of law.  The United States is committed to principles of democracy
and fairness, yet hundreds of people are detained–frequently without
access to counsel and without contact from their families.  Many are
terrified at the possibility of being returned to a home they may no
longer know, or where they will be unable to earn a living wage.  In the
case of Guatemala, we mustn’t forget the additional challenges of
returning to a country devastated by decades of civil war.  The U.S.
policy of detaining and deporting people does not address these realities.

The recent Postville Raids raises questions about the continued role the
United States government plays in the lives of Guatemalans. Unlike the war
years, however, we now have the opportunity to ensure that core U.S.
values of democracy and fairness prevail!  On behalf of our brothers and
sisters in detention—we call for transparent, fair and humane treatment in
accordance with our U.S. constitutional norms of due process and equal
protection. We believe that all human beings in this country have a right
to be treated with dignity and respect, even in situations of detention
and arrest. Though nothing can undo the destruction caused by the civil
war in Guatemala, we are currently presented with an opportunity to stand
up and not allow the legacy of our government’s past to continue in the
present and the future.  Fellow Guatemalans, join us!